Bienvenido a Nodigas.Com.Ar (El regreso)

Arranca la nueva etapa de este sitio de una manera drástica. Muerte al viejo dominio, inicio desde cero. Tal vez recupere algunos artículos interesantes del viejo sitio, no lo sé, por lo pronto la idea es dedicarle un poco más de tiempo a este nuevo emprendimiento y darle un poco más de atención a los temas fotográficos, personales y generales.

Actualización Drupal a 6.22

Hoy 8/9/2011 por fín actualicé la versión de Drupal de este sitio. Una actualización pequeña pero no por eso trivial. Veamos, aquí el paso a paso.

Escuelas fotográficas: El suprematismo

Malevich-selfportrait-small.jpg

Rusia a partir de la revolución comunista ha sido culturalmente una fuente de producción de todo tipo de vanguardias. El suprematismo esta indivisiblemente asociado a un pintor ruso, Kasimir Malevich. Esta escuela tuvo su momento de gloria entre 1915 y 1923, se orientaba a la abstracción geométrica a través de las formas más básicas y elementales: cuadrados, círculos, triángulos, cruces, todo acompañado por un mínimo uso del color. La primer obra de este autor fue “Cuadrado negro sobre fondo blanco” de 1913 y la definitiva que además de alguna forma dio fin al movimiento, son una serie de cuadrados blancos sobre fondo blanco de 1918. Sin duda una escuela a contramano absoluta del arte oficial del régimen bolchevique,cuesta imaginar para esa época y lugar un arte sin ningún tipo de contenido o mensaje. A pesar de haber sucumbido bajo el “realismo” oficial Ruso, su influencia fue importante en artistas como Kandinsky y Paul Klee, y en un escuela mucho más famosa, la Bauhaus. malevitch_02.jpg El aporte de Malevich a la fotografía surge del propio manifiesto del movimiento: El mundo No-Objetivo: El manifiesto del Suprematismo de 1927, en él se asocia a la joven fotografía aérea a la metodología del artista “suprematista”: el paulatino alejamiento del punto de vista con relación al suelo va produciendo que los objetos reconocibles pierdan de a poco su identidad para transformarse en formas “puras”, o con palabras del autor: “todo lo que amamos y por lo que vivimos se termina perdiendo a la vista”. Es muy interesante además la analogía que él hace entre esta evolución de las formas en la fotografía aérea en función de la distancia con los objetos con la evolución entre la pintura “figurativa” a la “abstracta”.

Palieres

Palieres es una serie y ensayo fotográfico que arranqué motivado desde el taller de Ensayo Documental de Pablo Garber.

Nota mental

Nota mental: Las aspas de las picadoras son muy filosas. Para lavarlas tomate tu tiempo. Tus dedos agradecidos.

Y fue verdad nomás (Tom Waits en Buenos Aires parte II)

No me queda otra que creerlo cuando a eso de las 19 el viejo Tom subió al escenario del porteño teatro Alvear acribillado por el rugido de las (al menos) 800 almas que poblaron el teatro. Muchos nos “comimos” la cola, algunos desde el día anterior, otros, como el que escribe, bien temprano en la mañana del sábado. Esta vez la suerte estuvo de mi lado, por decirlo de una manera elegante. Luego de superar un “accidente” ferroviario que me complicó la llegada, para cuando pude hacerlo, había casi dos cuadras de cola, alcancé, podría decir, a recibir una de las últimas 10 entradas que quedaban. Los fríos números: unas 800 localidades gratis disponibles para una demanda de 4000 personas, según la organización. Si bien la idea era la de una supuesta “clase magistral” del californiano, el evento se convirtió más bien en una entrevista general sobre la carrera de Waits, para nada bién llevada por los entrevistadores, tal vez superados por los nervios y la presión o simplemente por no ser los indicados para semejante personaje. Tom, un talentoso músico, compositor, y aunque el lo haya negado, un más que creible actor, es además un “showman” con todas la letras, de manera que como entrevistador hay que ser muy rápido con él (David Letterman lo sabe muy bien). En resumen, La “clase” no naufragó gracias al oficio de TW, que “matizó” las falencias con mucho humor y complicidad con el público.

Tom Waits en el Bafici - Twango

Las misteriosas cruces de Martín Garcia

El fin de semana me dí una vuelta por la Isla Martín Garcia, algo que hace tiempo tenía ganas. Lo disfruté bastante y me traje un misterioso interrogante, que no es nuevo, y que seguramente tampoco es demasiado misterioso, pero bueno, las exageraciones turísticas y un poco de imaginación y fantasía de cierta gente hace que lo que debiera ser un sencillo hecho histórico a investigar termine siendo algo con connotaciones fantásticas.

Sunshine (quemados por el Sol)


Tanto cine como literatura del mal llamado genero de “ciencia ficción” suelen sobresalir del mero entretenimiento en muy contadas excepciones, claramente el engendro de Danny Boyle no es una de esas. Una repetición de malos “cliches” del genero con una cuidada y hermosa construcción visual, tal vez para lo único que valga la pena ir al cine. La historia: el Sol muriendo y una expedición para resucitarlo, algo así como un Armageddon, aunque avanzando el film uno encuentre además, “chocantes” referencias a Resident Evil, Alien y por que no Solaris. Lo novedoso en este caso es el Sol como protagonista, sin embargo la historia va naufragando paulatinamente. En ningún momento parece definir la línea principal: es una película de terror? de suspenso? de acción? de mensaje?. Y eso que hay ideas, por ejemplo: el conflicto que se establece cuando el grupo sabe que no puede completar la misión si están todos vivos es interesantísimo, la existencia de un pasajero “desconocido”, aunque ya explotado en Alien es igual un buen “gancho”, sin embargo se eligió cometer los pecados habituales que surgen de la combinación: cine + buen presupuesto + ciencia ficción, o sea: hacer un pastiche “espectacular”, reemplazar todas las fallas narrativas con efectos especiales, parafernalia visual, música estridente, aglomeración de objetos tecnológicos futuristas, etcétera. Para mirar una tarde lluviosa, en el cable.