Boris Vian, El otoño en Pekin

Boris Vian es un caso raro. Además de sus múltiples actividades: músico, crítico, dramaturgo, en lo que respecta a su obra literaria podemos ver también, esa misma multiplicidad. Bajo el seudónimo de Vernon Sullivan, pública una serie de negrísimas novelas policiales al mejor etilo norteamericano, pero bajo su nombre real, en el año 1947, sale a la calle, El otoño en Pekín. Leyendo su obra literaria y la de su “alter ego”, fácilmente, uno puede dejarse llevar por la idea de que Vian no es un escritor, sino, al menos, dos. “El otoño”, es una novela fascinante, casi onírica, absurda, fresca e ingenua, sin ninguna duda, muy adelantada a su tiempo. La historia gira entorno a la construcción de un ferrocarril en el desierto de la exopotamia, una región mítica en la novela pero totalmente inventada por el autor.