El comienzo del mundo digital


Viernes 4 de marzo del 2005, hoy me inició realmente en el mundo de la fotografía digital. Durante mucho tiempo me tentó la idea, soy consciente que el futuro es digital, sin embargo nunca fui mas allá que el manejo de los “escaneados” de mi material tradicional. Hoy compré mi primera cámara digital, se trata de la Canon Powershot S500, una muy pequeña maravilla. La decisión fue complicada, el mercado de “digitales” es muy grande y variado, pero hubo algunos elementos que hicieron que mi elección recayera en este equipo.
 Veamos:

  • Remplazar mis equipos tradicionales (Nikon f2as) por uno digital era caer al menos, en una Nikon D100, lo cual significa mucha, mucha plata, seguramente algún día, como serio “amateur” de la fotografía tenga que hacerlo, pero como primera cámara es una inversión muy cara.
  • Existía la posibilidad de caer en un equipo “semi pro” digamos una Canon G6, sin embargo, el costo era alto también y creo que vale mas la pena, ahorrar algo más y saltar a un verdadero equipo “pro”, que te ofrezca la posibilidad del cambio de ópticas.
  • Por otra parte la S500, tiene algunas cosas mas que interesantes: un precio muy ventajoso para una cámara de su tipo, 5 megapixels, un tamaño realmente cómodo, un diseño muy interesante y robusto, varios ajustes “manuales”, capacidad de filmar con audio, un ocular tradicional que se ajusta con el zoom (una sorpresa), un asistente para fotos panorámicas, el tiempo de disparo es realmente corto, salida de audio y video, una navegación de las fotos almacenadas muy rápida y cómoda y otras cosas muy interesantes. Aún así hay algunas temas que no del todo positivos en este equipo, particularmente la batería propietaria (NB-1LH o NB-1L), imposible de solucionar sin alterar el tamaño, uno de sus puntos fuertes. Evidentemente será necesario comprar un juego de repuesto (Son caras unos U$S 29), además vendría bien un lector de Compact Flash, la conexión a la computadora se “come” la batería. La tarjeta de memoria incluida es insuficiente (32 Mb unas 11 fotos en máxima), tuve que comprar una de 512 Mb, a pesar que en mi desconocimiento compré una de 4x, no me ha parecido que la grabación de las fotos sea lenta. El flash tiene el problema común a todas las cámaras que lo tienen fijo, cerca del objetivo, un tendencia a “quemar” lo cercano, por otra parte, las digitales en general son mucho menos estables que un buen “fierro” tradicional, ni soñar con tomar una buena foto a 1/30 de segundo, por lo que el flash se debe usar mucho mas seguido de lo que uno quisiera. Una lástima que no tenga la posibilidad de las fotos RAW, aunque la calidad de todas formas es muy buena, algo mas de 2Mb en la máxima resolución. Las opciones de macro son bastante buenas, se pueden hacer buenas tomas de esta forma. Una pena que no venga con un estuche para protegerla, fundamental conseguir uno. El autofoco es muy avanzado y en general muy preciso. En cuanto al tamaño y se que soy repetitivo, es muy pequeño y aun así muy cómodo, se puede tomar fotos con una sola mano lo que me ayudará incluso a buscar ángulos de toma no tradicionales. En fin, este es el resumen inicial, como conclusión debo decir que estoy muy satisfecho, mas adelante iré probándola a fondo y seguramente publicando alguna que otra foto. P

Algunos reviews independientes

Me olvidaba, muy sorprendido por que la pude hacer andar sobre un Suse Linux 9.1, hay que tener las últimas versiones de gphoto2, libgphoto y Gtkam, por supuesto un kernel moderno que soporte usb. Como siempre, hay que tocar algunas cosas, ya ni me acuerdo, pero no es complicado. Compré y fue realmente un gran hallazgo un lector de Compact flash por USB. Mi Linux lo reconoció y montó como una nueva unidad. Junto con la tarjeta de 512 Mb. es un práctico sistema de transporte de datos.